La clásica distancia



«Tenemos que luchar, sufrir, para que esto perdure... olvidémonos de la distancia...» dije silenciosamente, «la distancia solamente será una prueba de que tan lejos nuestro amor puede llegar...» Podríamos sobrevivir con cartas, e-mails, y silenciosas llamadas telefónicas, de las que duran un instante. Los meses no importan, los días son los que no aguanto, cuando las horas se convierten en minutos y estoy un segundo lejos...


Abramos nuestros corazones y mantengamos la esperanza, hay que pretender que estamos cerca: ¿Recuerdas cuando nos conocimos? Sonreías al mirarme a los ojos, ¿acaso todavía lo recuerdas? ¡deja de pretender que jamás te importe! Creo que ya no hay nada que se pueda hacer cuando todo está perdido ante la distancia...

Cuando todo lo que necesitamos es un milagro, es mucho que pedir cuando ya no hay atracción. Los kilómetros ya no se hacen cortos cuando hablo contigo. Cuando la química falla por los kilómetros... ya no hay nada que hacer cuando todo se acaba...

La realidad desmiente la teoría del amor de lejos: «No midas la distancia, mide mi amor...» pero tu amor se hizo corto con mi ausencia y tus sentimientos se fueron alejando. Aún existen los sueños, donde no existen las distancias y donde mi amor es tan inmenso que hace sentirme cerca de ti...



© Elvis Dino Esquivel
(Golfo Pérsico – Septiembre 2006)


Imagen: Mario Sánchez

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¡Entierra a tu muerto!



I

Disfruta otros besos, otras caricias y llámale amistad:
ignoré los rumores, mas tu silencio hablaba por sí mismo,
me creíste ciego y sordo por estar tan distante,
navegué el infierno para saber que la distancia
no me hacía ingenuo ni sordo ni mucho menos ciego…

Rogué para escuchar todos esos secretos
que eran mejor que se quedaran en silencio,
para tu desgracia, ya es demasiado tarde:
la verdad ya reina en todos mis pensamientos,
¡maldición! Ahora ya no puedo optar qué pensar, 
pero mea culpa, mea culpa por escuchar…

¿Por qué besaste a ese hombre que de ti se reía?
Hubieras ahorrado esos besos para mí, ¡yo te quería!
Ese lascivo hombre solamente tu cuerpo usaba,
¡yo sentía eterno amor cada vez que te besaba!
Él lo que buscaba era sólo su placer,
¡yo lo que buscaba era sólo tu querer!

II

Estaba distante pero ya estoy de regreso.
Dices que extrañas la forma que te acariciaba,
luego me preguntas que por qué ya no te beso,
¡porque ya no eres la misma que yo antes amaba!

Hoy me has dañado, me has matado en vida,
arrastra mi cadáver en la vil memoria tuya
y entierra a tu muerto cuando el sol huya:
¡la noche perdona… pero la conciencia no olvida!

Acércate a la fosa y entierra tus mentiras,
¿ya para qué lloras cuando me miras?
No obstante, si hoy es mucha mi suerte…
¡también tú, mentirosa, entiérrate hasta la muerte!


© Elvis Dino Esquivel


Imagen: marcin0991

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